14.9.14

La trampa de Helheim - Parte Trece

El celular del detective sonó de forma insistente.

- ¿Aló?
- Soy yo Gómez, ¿aun siguen atrapados?
- Hola Nicole, si aun estoy aquí y esto se está complicando demasiado, creo que sería bueno algo de ayuda.
- Deberías, ya he investigado a los que están en el ascensor y… no son buenas noticias.
- ¿A qué te refieres?
- Todos tienen antecedentes, uno de ellos, el tal Michael es buscando por la interpol por asesinato y poner en riesgo vidas inocentes por sus diseños defectuosos.
- ¿Eso quiere decir que están conectados?
- No, su única conexión son sus crímenes pero aparte de eso al parecer ninguno se conocía hasta el día de hoy.

El detective empezó a observar los monitores que mostraban una sola gigantesca imagen del grupo y se fijo en el joven estudiante sentado contra la pared.

- Nicole, ¿Cuáles son los antecedentes de Marco Guerra Junior?
- Ha sido fichado por posesión de armas y sospecha de homicidio pero nunca se encontraron suficientes evidencias que lo vinculen.
- Pudo haber tenido ayuda de alguien con poder para salvarse, ¿No?
- Te refieres al concejal, pero el solo ha sido sospechoso de recibir sobornos para que traficantes de tierras puedan revender terrenos ya ocupados, ¿Por qué crees que están relacionados?
- No lo sé, solo es una corazonada – dijo cerrando la llamada mientras le daba las gracias a la cadete de policía.
Las manos callosas del concejal fueron acomodando los sobres encima del suéter de Valeria tratando de entender la razón de aquellas invitaciones; ninguno se conocía entre sí. El papel era grueso pero fuera de las letras doradas no mostraban ninguna marca excepto unas manchas extrañas en los filos de las cartas.
- ¿A qué piso les dijeron que fueran? – resonó la voz del detective por el intercomunicador.
Ninguno de los tres pareció escuchar bien lo que dijo Augusto.
- ¿Qué dijo? – exclamo Darío intentando captar el significado de lo que el detective había preguntado.
- No lo sé, parece que el comunicador está empezando a fallar también – respondió Valeria rascándose la cabeza.
- Guarden silencio, parece que quiere decirnos algo importante.

“Tengan… salvare…trrrsss…sospechoso….Zrrrzzz…cuídense….levántense…”

- ¿Qué quiso decir? – pregunto Marco.
- Es obvio – rezongo Michael levantándose del piso – hemos sido atraídos por algún enfermo y nos matara a todos, ¿no lo ven? ¡El asesino está entre nosotros!

El aire en el elevador se hacía pesado y los ocupantes sobrevivientes empezaban a inquietarse observándose con desconfianza los unos a los otros mientras el detective lanzaba el micrófono al suelo al darse cuenta que la comunicación entre él y el grupo de personas atrapadas se había interrumpido.



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