11.11.12

Buscando al Pajaro Rojo-Cuarta Parte



LA NUEVA FAMILIA

Para Rodrigo su mundo era su barrio y los barrios circundantes. En sus quince años de vida solo había escuchado el sordo rumor del mundo exterior por la radio y más recientemente por las cartas de su hermano.
Nunca espero que el mundo exterior fuera a visitarlo a pocos días de encontrarse con aquella misteriosa gitana.

Caminando por la Numa Pompilio después de un partido de fútbol contra los del barrio del sur Rodrigo y Antonio fueron sorprendidos por un camión de mudanza que interrumpía por completo la angosta calle a corta distancia de la casa de Rodrigo.

-          Vamos ñaño, esta gente se ve rara – dijo Antonio observando los estrambóticos objetos que bajaban los de la mudanza.
-          Vamos flaco son solo algunos muebles, capaz habrá gente con quien jugar algún partidito – insistió Rodrigo con la esperanza de no regresar a su casa de inmediato.
-          Has lo que quieras mi mamá me espera para ir a comer a donde la Negra Tomasa y yo no me pierdo eso por nada del mundo – dijo Antonio despidiéndose de su amigo y dejándolo solo en su exploración de los nuevos vecinos.

Lámparas de lava de varios tamaños, muebles que parecían esculturas de plastilina sobre desarrolladas y demás armatostes extraños hacían que Rodrigo  se preguntara si de verdad era una familia normal la que se había mudado allí.

-          Vamos – se dijo a si mismo dándose valor para seguir su objetivo – es absurdo tener miedo a algo sin estar seguro primero – y con paso firme camino hacia el camión de mudanza para conocer a los nuevos vecinos.

Camino unos metros observando a los descamisados cholos de la mudanza que bajaba uno tras otros enceres de los mas estrambóticos, algunos de ellos nunca antes visto por sus ojos.
Una mano grande como la de un gorila se abalanzo sobre el hombro de Rodrigo haciéndolo saltar inesperadamente. Era un hombre de larga barba negra y ojos saltones azules que lo observaban fijamente. << What are ya doing kid? >> Le pregunto el hombre en un lenguaje que el chico no parecía entender haciéndolo desistir de saludar a sus nuevos vecinos.
Rodrigo corrió lejos de aquel sujeto, asustado pero con la curiosidad aun clavada en su corazón de saber quienes eran aquellos sujetos tan extraños. 


CARTA ABIERTA A LIBRIMUNDI

Francisco Dalmau

Ciudad.-

De mis consideraciones:

Mi muy estimado caballero, me es imperioso escribirle esta carta ya que si bien preferí dejar de lado el recurrir a cualquier excusa o ayuda acerca de la mala interpretación que se tuvo debido a una sociópata que mancho mi buen nombre preferí no ahondar en el asunto puesto que al final tuve algo de culpa pero en días recientes escuche que aquella joven la cual apenas estuvo 3 meses en el puesto de asistente de librería en Librimundi San Marino y al cumplirlos renuncio  le escribió una carta a usted injuriándome no solo a mi sino a otros compañeros que poco o nada tenían que ver sobre el asunto(real o imaginario) que la joven tenia contra mi o su empresa.
Para empezar me gustaría aclarar ciertas dudas que usted pudo haber tenido y que han llegado a mis oídos de formas que en estos momentos no son necesarios detallar:

·        *  No, nunca robe ningún libro ni hice un cobro falso para quedarme con el dinero, el simple hecho de que pensara eso y que alguien lo creyera es absurdo, cuando ingrese se me dijo que si era cliente viejo y no llevaba su carnet de socio podía hacerle descuento, igual si era alguien importante.
·         Si toma dulces y no los pague pensando en que los pagaría luego, fue una grave falta y por eso opte por firmar la carta que la jefa de RRHH humanos envió para que se firmara como renuncia espontanea cosa que no fue espontanea realmente sino mas bien presionado. Demás esta decir que cancele mi deuda de dulces y me disculpe por ello siendo esta mi única falta real desde que había entrado a laboral en Librimundi (LIBRIGUAYAS S.A.) a pesar de trabajar de madrugada y doblando turnos sin reclamar.

·         * Desconozco la acción de Jolly Carolina León Núñez la mujer con la que se inicio toda esta polémica de prestar libros sin hacer ningún requerimiento real o documento que lo respalde lo cual se debió penalizar mas severamente en mi opinión ya que eso era prácticamente robar los libros a pesar de que después de unos días los devolvió para quedar bien con la empresa.

·        *  Como punto extra y de forma personal debo hacer una recomendación de al hacer la contratación se haga un examen sicológico a los futuros empleados dado el rápido cambio de empleados y la actitud de las 2 ultimas empleadas que estuvieron junto a mi en especial la joven León quien demostró obvias discapacidades para trabajar en equipo y unas sinceras ganas de hacer daño tanto a sus compañeros de trabajo como a la empresa que pertenecía.

·         * No deseo reclamar liquidación ya que salí con una deuda que la joven me endilgo tanto a mi como al sr. Escobar y a pesar de nuestro tiempo habiendo trabajado en su empresa se confió mas en aquella muchacha de actitudes peligrosas que en nosotros en especial en mi, un joven escritor y que tiene trabajos que se han estado vendiendo bien en el mercado local.
Hubo gente que me recomendó que me olvidara de esto y lo he estado superando ya que mi conciencia esta tranquila pero el hecho de que aquella muchacha haya escrito una carta quien sabe si manchando mas mi honor mancillado es para mi de suma importancia aclarar las cosas con usted y su empresa pues habiendo sido un leal trabajador al cual primero se me despidió de manera intempestiva, luego se me recontrato y después paso esto demás esta decir que me siento ligeramente usado, manipulado y ofendido siendo alguien que ha demostrado constantemente buen trabajo y siempre adquiriendo libros y recomendando los mejores títulos a la clientela que puede dar fe de mi trabajo en su local y su empresa por lo que toda esta situación es para mi muy difícil de asimilar.

Me despido deseándole éxitos y esperando que podamos continuar sino como jefe y empleador entonces como escritor y el jefe de una empresa que siempre ha estado allí para apoyar el arte.

José A. Núñez del Arco de la Cuadra
Guayaquil-Ecuador