27.7.12

Mi reaparición literaria


En esta antología de varios escritores aparece una historia de mi autoria, espero que los que puedan asistir vayan yo por mi parte solo estoy en esencia con mi relato que espero les guste y puedan adquirirlo...

21.7.12

Buscando al pajaro rojo- Tercera Parte


DOÑA PEPA


Con las manos llenas de callos de tanto lavar ropa se encontraba la avejentada Doña Pepa en plena faena. La matriarca de la familia Montenegro solía pasar las tardes en el patio trasero atareada con el lavado de ropa de la semana mientras esperaba el regreso de su segundo esposo y su hijo.

-          Hola mamá –saludaba Rodrigo tímidamente mientras ingresaba al patio interior sucio de pies a cabeza.
-          Oye muchacho de mierda, ¿Dónde es que te has metido?, te di la carta tempranito pa que la leas y tu vas y te me desapareces toda la tarde y me llegas sucio a la casa, ¿Qué es pues?
-          Perdón mami, es que fui donde el Antonio a jugar pelota – se excusó el chico, ocultando su fugaz encuentro con aquella misteriosa muchacha.
-          Te fuiste a molestar con ese niño otra vez, “miércoles” que ese muchacho es una mala influencia así todo raro, bueno, bueno ya se me baña pa comer que ya mismito llega su padrastro y si lo encuentra así se arma la grande.
-          Si mamá – dijo Rodrigo corriendo al baño.

Doña Pepa viuda de Montenegro se había casado hacía poco tiempo con el sargento primero de policía Víctor Moreno, un forzudo mulato que manejaba con mano dura a sus subalternos y a su hijastro por igual. Doña Pepa había quedado viuda cuando Rodrigo tenía apenas cinco años así que no tenía tiempo para el amor solo para ser madre, por lo menos eso decía ella cada vez que alguna de sus comadres o vecinas le sugerían que ya era hora de conseguir marido.
A Rodrigo no le agradaba mucho su padrastro, era un hombre duro e inmisericorde, muchas veces parecía  que nunca hubiera sonreído en su vida y las pocas veces que lo hacía, su sonrisa parecía una mueca demoníaca en vez de una sonrisa. Por suerte el trabajo policial le acaparaba varias horas a la semana.
Solamente lo soportaba porque a pesar de ser como era, Don Víctor parecía hacer feliz a su madre; por eso Rodrigo se tragaba su orgullo y aguantaba insultos y golpes en silencio. Por su madre, Doña Pepa.
La Doña había terminado con las justas todos los quehaceres y, aunque molesta con su hijo por no haberla ayudado, no armó ningún jaleo al respecto y trató de que la cena fuera lo más ordenada posible. Suficientes peleas habían tenido los Montenegro-Moreno como para que Doña Pepa iniciara otra más. Bien sabía lo volátil que era el Víctor y prefería no instigar ninguna querella que no fuera absolutamente necesaria ahora que todo estaba mas tranquilo.
La canosa y regordeta señora lanzó un gran suspiro, se secó sus manos, besó su rosario y luego de sentarse a la mesa gritó a los hombres de la casa: “El que no se sienta a comer ya mismo se queda sin pan ni pedazo”  y sin más empezó a comer  sin esperar a nadie. Es que la Doña no esperaba ni pedía permiso para tomar lo que era suyo por derecho.
O corrían o pagaban era su refrán de batalla y por el se regía desde que abandonó el campo por la ciudad a los quince años.


6.7.12

LUTO

Cuando aquel político famoso murió y se declaro luto nacional se pidió un minuto de silencio pero el pueblo que no deseaba callar solo le dio diez segundos.

Vampiro Cosmico

Han existido desde el principio de todo y existirán cuando todo haya acabado, Lovecraft apenas pudo echar una pequeña mirada a estos mensajeros del fin cuya no existencia inunda el universo llevando  sus nombres muertos hacia donde el viento cósmico los lleve...