8.10.11

CUANDO LOS TITULACHOS HACEN DAÑO Y ELIMINAN AL SER HUMANO


Algunos creen que están civilizados y “educados” más que otros porque lograron su título de magister, doctor, PH, etc. Pero eso les hace tanto mal que ahora no inician el saludo porque merecen ser saludados ellos primero por su alta investidura titulachesca del “tú sabes quién soy y con quién te estás metiendo”. No sonríen por mostrar su rostro adusto de “importantes”. No se juntan con sus antiguos amigos porque “han ascendido de categoría”.No piden permiso ni perdón porque “ellos nunca se equivocan y tienen más derecho que otros”. No permiten que los refuten porque han obtenido el título de “infalibles dioses del  Olimpo”. No respetan ni aceptan ideas de otros que no tengan sus mismos títulos, porque el título de por sí les transfiere genes de sabiduría holística y enciclopédica. ¡¡¡Qué huachafada!!! Algunos estudiaron para involucionar, sintiéndose ahora importantes porque antes no lo eran. Si llegara el día que les quitaran los títulos, estos pobres diablos quedarían tan desamparados que no valdrían por si mismos porque han trocado su lado humano por su lado infulesco de cognitivitis titulachitis pedantitis. Eso prueba que instrucción no es lo mismo que educación. La gente está tan bien instruida ahora que ha aniquilado su educación humanística.

Menos mal que para ser poetas no se necesita un título. Ser poeta es una condición que se gana de los lectores. Y jamás ninguna universidad ha otorgado ni otorgará esos títulos especialísimos. El título de poeta o narrador, únicamente, te lo otorgan los lectores.

Por: Nicolás Hidrogo Navarro