20.10.06

Solange Rodríguez, La autora de los mil Dragones:


Por: José Antonio Núñez del Arco de la Cuadra

De madre suiza, la cual vino a vivir a Ecuador de pequeña. Profesora de literatura y escritora de micro cuentos, dedicada a la enseñanza de adolescentes y de impartir sus fantasías a sus lectores. Intenta no ser como la típica profesor (a) mal cogida que da cátedra con una cara de amargura y frustración a sus alumnos, aunque a veces parezco una persona mal cogida, inevitablemente.


La literatura es algo que me ha acompañado toda la vida y ha sido un mecanismo para entender cómo es el mundo. Aunque soy maestra nunca intente serlo, mi padre ha sido maestro por más de 50 años pero yo nunca intente serlo. Hasta siquiera unos cuatro o cinco años atrás no me gustaba y te podría proponer millones de argumentos para decirte porqué no es conveniente no ser profesor (a) pero comprendí que ayudo bastante a la juventud a entender la literatura, eso fue lo que entendí hace un par de años atrás. Me di cuenta que la única manera de concienciar a la gente (así suene a panfleto) es a partir de la educación, te vuelves un impulsor, aunque es difícil trabajar en esto, hay gente que se descorazona, mezclo mi pasión con la literatura y mi nuevo amor descubierto que es la enseñanza.


* ¿Cuándo te iniciaste en la escritura?

Siendo hija única y bastante mimada su imaginación se acrecentaba al tener que hace las actividades de una niña normal ella sola. Otra influencia fue su abuelo un escritor el cual escribía artículos para periódicos quien con muchos sueños, nunca llego a nada. ¨ El ser escritora es una forma de conocer un poco más a mi abuelo ¨



¨ EL DEMONIO DE LA SOLEDAD YA LO TENGO CONTROLADO ¨ dice Solange mientras con su mirada entre soñadora y perdida sonríe al vacío de la sala donde nos encontramos.


* ¿Qué libros has escrito?
¨ Tinta Sangre ¨ fue el primero y el que voy a sacar ahora que se llama ¨ Dracofilia ¨ también he aparecido en algunas antologías ecuatorianas y poseo mi página de Internet, otro medio donde puedo esparcir mis obras es: www.santasolanda.com







* ¿Sueñas ganar algún premio literario en un futuro?

Todos soñamos con ganar un premio algún día y no por el premio sino para poder vivir del premio y no trabajar. Mi abuelo quería ganar el Nóbel (jaja), ni mas ni menos, el objetivo de todo escritor serio es poder trabajar de lo que uno escribe.
Hay gente que lo puede hacer, pero no es solo cuestión que alguien te de el dinero sino encontrar motivaciones para terminar un texto. Las ideas están en mi cabeza pero necesito el tiempo para plasmarlas, es mucho más complejo de lo que suena



* ¿De que trata el libro Dracofilia?
Es una mezcla de todo, un texto híbrido en donde mezclo mi fascinación con los dragones, poemas, micro cuentos, textos largos, entre otros. Así como los dragones que tienes alas, escamas, pelos, etc. mi texto es una mezcla de todo.

Yo creo que el adolescente ya esta definido como la persona que va a ser en el futuro, lo que tu vez es lo que será pero aumentado cien veces mas, lo único que puedes hacer como profesora (o) es encaminarlo y tratar de ayudarlo en lo que mas pueda.


Mi principal problema es la relación entre la realidad y la ficción, tiendo mucho a vivir en el área imaginaria pero lastimosamente siempre la realidad te golpea.

* ¿Qué esperas que la gente aprenda de tus obras?

Hay una gran diferencia de mi primera obra, Tinta Sangre a mi reciente la cual es Dracofilia: una mayor liberación de la palabra. Una cosa que deben aprender las mujeres es que deben salirse del gueto es decir, la sexualidad, el erotismo, la rutina, las relaciones conflictivas es decir pienso que la imagen femenina es una imagen básicamente creativa, o sea, quiero que me vean como un ser femenino que sea original y que sea creativo. Eso por un lado, y por otro crear una literatura ecuatoriana sin mucho respeto al canon, al orden y a la estructura, por eso creo importante en el camino de la experimentación y pronto llegar a algo, a una nueva cosa

19.9.06

Soy un artista..............

Soy un artista....
Eso ha sido verdad desde que tengo uso de razon, fuera que mi abuelo fuera un escritor o que me junte con gente de talento yo José A. Núñez del Arco de la Cuadra soy un artista, tanto en el sentido fotografico como literario, tal vez por ser jovenno he sido tomado en cuenta por las mafias artisticas que poco a poco fui descubriendo que existen pero se que tengo talento claro que tambien se que soy algo egocentrico y egoista pero siempre abierto a nuevas experiencias, a tomar las criticas y transformarel veneno que hay en ellas en algo util que me sirva para un futuro, se que muchas de esas criticas son sinceras e intentan ayudar perotambien he descubierto verdaderos ataques camuflados en criticas, no negare que duelen pero las recibo con una sonrisa dispuesto a diluir su veneno y utilizarlas para mi beneficio.Me molesta las falsas esperanzas que colocan las mafias literarias sobre nuevos talentos solo para aplastarlos por miedo a quepuedan ser mejores que los viejos cuando en el fondo muchos de esos jovenes idolatran a esos viejos y si ellos les ordenaran que no escribieran algo bueno en su vida muchos lo harian sin chistar.Por suerte no hablo de todos los escritores jovenes, habemos muchosque vemos mas alla del panorama escrito por la sociedad y que lo ampliamos con el uso de nuestra imaginacion y es que el artista fuera de ser un vendedor es un creador de fantasias que mescla la realidadcon la ficcion y ese don de imaginar es algo que muchos artistas lo han reemplazado por el don de venderse a si mismos de crear intrigas,odios y mentiras para sobresalir y ser mejores, tratando de ser el menos manchado en toda estas guerras de palabras, para ver quien lanza la frase mas hiriente de la forma mas artistica posible de modo que el comun de los mortales lo entienda como algo fascinante y sus colegas como una critica insiciva, pero en muchos casos son solo ataques, peleas de comadres de barrio que no viene al caso.
Deberan disculparme pero estoy harto de toda esta hipocresia entre artistas, toda esa falsa modestia y amarres entre amigos y amantes pararepartirse premios, estoy harto que a algunos les caiga mal por el terrible pecado de que mi abuelo haya sido escritor o porque no escriba como a ellos les da la gana, estoyhasta la coronilla de que deba seguir reglas literarias tan arcaicas como El Quijote y su forma de contar la historia de aquel hidalgo de 400 años ahora.
Simplemente estoy harto, no solo de la literatura en mi pais sino mundial.
No me sometere a los amarres y no comprometere mi opinion para complacer a ¡NADIE!
A quien no le guste mi opinion puede ir a llorarle a alguien mas a mi me vale un cuerno.
Una amiga muy importante para mi me dijo ¨ No hay nada nuevo en literatura, ya todo se ha escrito ¨ y en realidad tal vez tenga razon, tal vez no la tenga, pero por cada temaque se ha escrito hay 50000 interpretaciones y nuevas formas de contar esa historia, diferentes maneras de reinterpretar una fabula o un cuento de tal manera que sea atrayente y atrape al lector no solo a un reducido grupo de criticos y escritores momificados.
Se que aun hay muhcas historiasque aun faltan por ser contadas, tal vez los sentimientos sean los mismos al igual que los deseos pero aun hay muchas palabras que escribir sobre estas...

Soy un artista, y como tal usare mi imaginacion para hacer llorar, reir o soñar a quienes me lean o vean mis fotografias, denunciare injusticias y contare historiassi por esa razon no soy un artista a los ojos de muchos pues que asi sea pues cada vez que me levanto y hasta la hora de mi muerte soy un artista y quieranlo mis historias y mis imagenesestaran con uds mas tiempo del que este cuerpo estara en este plano terrenal, mis obras viviran para siempre en los recuerods no de la critica sino de los lectores y de quienes guarden mis fotos.
Lo digo para uds que lo dudan, para quienes me desprecian y quienes creen que su inflado ego llenara la nueva literatura mundial. A todos uds les digo que por cada 100 de uds. existimos 10.000 de nosotros los que somos libres de las ataduras del ayer, nunca olvidandolo pero si recordandolo con añoranza y no como enciclopedias llenas de ego y vanidad



20.8.06

Sin titulo

La brisa nocturna inunda mi cuerpo. Mi piel tirita pero no dejo que nadie se fije que bajo mis ropas la piel se me pone de gallina. Mi hablar agresivo hace que todos a mi alrededor me respeten; todos creen que pertenezco a alguna de esas peligrosas bandas del sector, he mentido tan bien que a veces hasta yo me creo esa mentira, es que vivir en la calle desde los siete años no ha sido fácil para mi.

- Ya maestro yo le cuido el carro vaya tranquilo – digo mientras un señor bien vestido se retira a divertirse casi sin percatarse de mi presencia.

La noche es fría, casi todas las noches lo han sido para mi desde que estoy en la calle pero eso ya no me importa mucho, ya estoy acostumbrado al frío y al viento, aun así a veces tiemblo pero evito que mis amigos me vean temblar, un signo de debilidad podría fregarme el puesto cuidando carros que me gane por este sector.

- ¿Qué te pasa pues Piquen? No me vas a decir que te da frío – me dice un guardia que me

conoce.
- No mi pana, acá que ando con algo de sueño pero ya pues caminando se me pasa
- Ya pues pelao nos estamos viendo cualquier cosa pilas.
- Ya mi pana nos vemos.

En realidad esta noche en particular me muero de frío y de hambre pero yo mejor me quedo callado. Hay un festival por aquí parece pues hay mucha gente la verdad lo único que espero es que me den algo por cuidarles los carros a estos manes.

- Ya pues chao, nos vemos – grita una voz la cual me parece conocida y viro mi cabeza para

observar de donde sale esa voz.
- Oe, oe acá – grito sonriendo mientras agito mi mano.

Al principio casi pasa sin fijarse en mi como la mayoría de la gente pero de pronto se detiene y me observa, me devuelve el saludo y me sonríe.

- Habla pelado, ¿qué haces acá?
- Ya pues yo trabajo acá.
- Este man del moreno me dijo que trabajabas por allá en la zona rosa.
- No mi pana acá te trabajo o sino por la universidad, ¿qué anda haciendo?
- acá tomando unas fotos ¿y tu?
- Yo camellando un chance pero vamos pues a dar una vuelta como tu eres mi pana y no te

veo a los tiempos.

La conversación se hace larga pero en parte entretenida con el muchacho, parece mayor a mi aunque no muy viejo así que con el me siento mas cómodo, no puedo evitar sonreírle y como tiene cámara en mano me fotografía me siento tan feliz que alguien me note pero vuelvo a mentir sin darme cuenta le cuento algo de mi vida y mezclo la mentira con la realidad para explicarle algo de mi entre foto y foto.

- Bueno flaco fue divertido pero ya me debo ir – me dice mientras trata de despedirse de

mi.
- ¿a dónde vas? – le pregunto con la esperanza de que el buen momento no acabe.
- A mi casa.
- ¿Puedo ir contigo? – le pregunto.
- Supongo

Y mientras caminamos a su casa el me habla de su vida y sus gustos de sus sueños e inquietudes de las cuales yo casi no presto atención, la verdad tengo algo de miedo de lo que me vaya a hacer una vez en su casa y es que en la calle se ve de todo y se hace de todo para sobrevivir, por segundos tenia dudas de haber hecho lo correcto pidiéndole que me lleve a su casa.
Al llegar a su casa después de muchas vueltas me impresione por aquella gran casona que se vislumbraba ante mis ojos, ¨ es alquilada ¿eh? ¨ me dijo para quitarme la cara de impresión que mi rostro se dibujaba, al entrar fuimos directamente a su cuarto el cual aunque algo vacío tenia cosas increíbles para alguien como yo.

- ¿tienes hambre? – me pregunto el aunque me había visto devorar un par de choclos en el

camino.
- Si
- Espera ya te traigo algo

Mientras estaba solo pensé en llevarme algo, un recuerdo para conmemorar mi vista a este lugar pero no quería que se sintiera traicionado de mi parte y que su confianza se viera desecha al hacerlo. Me brindo no solo comida ese día, también cariño, un cariño el cual no había sentido en mucho tiempo y aunque nunca me toco de forma indebida una parte de mi deseo que lo hubiera hecho.
En un momento de descuido de el tome algo suyo, estaba algo nervioso por haberlo hecho, quería salir rápidamente aunque le dije que me esperara para llevarme las fotos en mi mente pensé en nunca regresar, lo mire y a punto estuve de devolverle aquel objeto sin embargo mis ojos negros lo miraron y le dijeron adiós aunque el no lo supiera en verdad.
Tres noches pasaron. Tres noches en las que pensé que el saldría de alguna esquina para vengarse. Pero nada paso.
A la cuarta noche el surgió de las sombras cuando estaba conversando con un par de viejos cuida carros, se sentó en unas escaleras cercanas y mientras me observaba me hizo señas para que me acercara. Camine hacia el y este se levanto y me indico que lo siguiera hasta la plazoleta cercana donde había un guardia que era mi pana y al que le hice señas que le echara un ojo por si acaso.

- Habla mi pana, que hace que no lo he visto.
- Dime una cosa, ¿te llevaste mi celular?
- Oye, ¿que, que cree que yo soy que? – le balbuceaba mientras desviaba mi mirada de la

de el.
- Solo respondeme si o no.
- ¡No! – le grite – y mira yo toy piteado con dos guardias y cuidado porque yo pertenezco a

una banda, no me toque y yo no lo toco.... – empecé a decir mas cosas mientras el
respondía que no le importaba.
- Te abrí mi hogar y así es como me pagas – me respondió el con el rostro lleno de tristeza y

decepción – pensé que eras diferente a los demás pero eres igual que todo el mundo – me
dijo mientras me acariciaba el rostro y yo le respondía quitando su mano con furia de mi
cara.
- ¿Qué carajo te crees? – le dije molesto.
- No es quien me crea Felipe, es quien soy – me dijo mientras sus ojos color miel

derramaban lagrimas de sangre y de su espalda emergían dos grandes alas blancas – soy el
mensajero de la muerte pensando en probar si eras digno de mi compañía pero lo único
que mereces es la muerte y el olvido.

Eso me dijo y aunque el guardia que se encontraba cerca al principio trato de acercarse para darle un susto el asustado fue el al ver aquellas grandes alas y salio corriendo aterrado mientras aquellas cosas blancas me abrazaban y sus manos se aferraban a mis hombros como garras.
Todo era oscuridad.
El frío se intensificaba mientras mi sangre hervía y un dolor tan intenso como nunca antes e sentido se apodero de todo mi cuerpo. Creo que llore, no se, lo que si se es que ese día morí y a nadie le importo, el único al que le pudo haber importado fue aquel ser que me mato.


J.A.N.A.C.

Vuelo 033

El avión acelera y tiembla mientras me aferro al asiento donde me encuentro, busco nervioso mi celular y hago una llamada temiendo sea la ultima. No hay nadie en casa, solo la contestadota.

- Mi amor, querida, puede que llegue un poco tarde el avión tiene algunos problemas pero
solo por si acaso, te quiero decir que sin importar lo que haya sucedido en el pasado, te
amo, hasta pronto - corto la llamada mientras la nave se sacude mas y yo me aferro aun mas
a mi asiento.


Una luz en el cielo se enciende brillante y oscura al mismo tiempo mientras el olor a muerte cubre la ciudad y los gritos de la gente hielan la sangre de los espectadores.

- Tiene 1 mensaje nuevo - dice la contestadote- Mensaje recibido el 11 de Septiembre del 2001…Beeep



J.A.N.A.C.

25.6.06

CULTO sin NoMbRe

Susurraba el viento nocturno en los bosques cercanos a la casa de la señora Pomery mientras una silenciosa luz roja surcaba el largo camino en dirección a aquel lugar al final del camino. La luz se detuvo en la puerta de aquella casona vieja y silenciosa mientras un joven de unos veintitantos años salía de aquel vehículo policial y arreglaba su uniforme al tiempo que examinaba el solitario camino carente de movimiento o de vida alguna. Un desolado paraje en la oscura noche cuya única luz era la que la luna brindaba.

- Buenas noches – grito el joven mientras tocaba la puerta de aquella casa la cual parecía
abandonada a simple vista.

La llamada no provoco ninguna respuesta, cosa que hizo que el joven oficial se preocupara un poco mas por la anciana que vivía allí. Había escuchado reportes de inusuales sucesos ocurridos en las casas que se encontraban fuera del pueblo, sin embargo la repentina desaparición del nieto de la señora Pomery, Anthony hizo que el joven oficial prestara mas atención a los rumores que estaban poblando su ciudad.

- ¿Señora Pomery, se encuentra ahí? – repitió el oficial esta vez ingresando a la casa con un
especial cuidado.
- Adelante, Andrés, pasa a la cocina directamente – dijo una voz la cual no era de la señora
Pomery y la cual el oficial parecía reconocer.

El joven oficial desenfundo nervioso su arma caminando a paso lento mientras examinaba el lugar con la esperanza de hallar alguna pista que revelara aquellas extrañas desapariciones y los rumores sobre cultos antiguos resurgiendo en aquel pueblo tan tranquilo como era el suyo.
Los pasos del oficial hacían que la madera rechinara de una forma que parecían quejidos humanos o por lo menos eso pensaba Andrés con cada paso mas cerca de la cocina. Al detenerse a unos centímetros de la cocina observo una sombra delgada y pequeña caminando por el lugar sosteniendo algún objeto sin forma, escurriéndolos y riendo; aquella risa se le hizo conocida, aquella invitación a pasar y la risa le recordaba al joven Anthony el cual había desaparecido hace ya dos semanas. El oficial dio un suspiro de alivio e ingreso a la cocina esperando encontrarse con el joven haciendo alguna travesura, sin embargo no encontró a nadie en aquel lugar. La cocina parecía vacía, como si nadie la hubiera ocupado en varios días, incluso una ligera capa de polvo revelaba aquella suposición.

- ¿Anthony?, ¿Te encuentras por aquí?, ¿señora Pomery?

Los llamados del oficial no fueron respondidos es como si la casa se hubiera vaciado hacia varios días por sus ocupantes.
El joven se acerco al horno abriéndolo lentamente al observar la profusa cantidad de humo que salía de allí. Casi grita al observar lo que se encontraba dentro del horno, cuando se disipo el humo observo un corazón aun sangrante colocado con un inusual cuidado en el horno y por la basta experiencia del policía podía asegurar que era humano, el oficial retrocedió un par de pasos para tratar de no vomitar por lo que había visto y trato de hallar algo de sentido a su descubrimiento.
Un sudor frío empezó a recorrer la cabeza del joven oficial y su piel canela tiritaba con un extraño frío sepulcral, sus ojos marrones trataban de ubicar pruebas de algún posible crimen o hecho extraño mas todo parecía normal, nada estaba fuera de su lugar y ningún ruido se había reportado a la policía a excepción de la desaparición de Anthony. Solo aquellos rumores que inundaban el pueblo desde hacia dos meses atrás.
Un susurro llamo la atención del oficial dirigiendo su mirada a la entrada de la casa. El joven Anthony se encontraba frente a la puerta, pálido y sonriente lo invitaba a seguirlo a un destino desconocido, el joven oficial trato de hablarle mas el muchacho dirigió su dedo índice a sus labios en señal de silencio y le indico que lo siguiera.
El delgado cuerpo de Anthony parecía volar por entre las ramas y arbustos y a Andrés se le hacia casi imposible seguirlo, la respiración del joven oficial era pesada y su sudor frío se había convertido en un insoportable sopor caliente que se le impregnaba en su uniforme.

- Espera Tony, no puedo ir tan rápido, ¿a dónde vamos? – pregunto el oficial usando el
sobrenombre que se le daba al chico sin recibir respuesta alguna.

Cuando parecía que el joven oficial perdería al muchacho los arbustos se perdieron y los árboles se quedaron atrás para mostrar un inmenso claro en forma circular donde se encontraban varias personas ataviadas con túnicas oscuras de pie junto a un inmenso monolito cubierto de extrañas escrituras parecidas a jeroglíficos mayas invocando cánticos en una extraña lengua desconocida al tiempo que una extraña sombra parecía extenderse por entre aquellas personas, mas oscura que la noche misma, vacía y al mismo tiempo viva.

- Anthony, ¿qué es este lugar?, ¿dónde estamos?, Tony respóndeme – le pidió el oficial al
muchacho quien se detuvo en seco frente a aquella extraña escena.
- Hemos llegado - susurro el muchacho sin prestarle atención al oficial.
- ¿A dónde hemos llegado Tony?, ¿qué es todo esto? – siguió preguntando el oficial cada vez mas
inquieto por la actitud del joven al tiempo que trato de tomarlo del brazo y apartarlo de
aquellas personas quienes parecían no tomarlos en cuenta.
- Mi nombre no es Tony, alguna vez fue Anthony, pero ese tampoco es mi nombre ahora –
repuso el muchacho dándose vuelta de improviso observando al oficial con unos brillantes ojos
rojos y una deformada mueca sonriente- la piedad Oscura me ha nombrado de nuevo, todos
somos hijos nacidos de su oscuridad y pronto retornaremos a ella.

Aquel extraño suceso hizo que el joven oficial se le erizara la piel toda y corriera en busca de ayuda volviéndose adentrar a la maleza y arbustos los cuales en aquella noche sin estrellas los hacían ver como espectros de épocas pasadas.

- ¡Auxilio, ayuda, alguien ayúdeme! – gritaba el oficial desesperado.
- Yo también corrí asustado la primera vez que vi lo que vi, pero ahora que soy parte de esto
te aseguro que nunca me he sentido mejor, creeme tu también lo sentirás – repuso Anthony
surgiendo de entre los árboles esbozando aquella mueca que trataba de ser una sonrisa
mientras se le acercaba al oficial, demasiado asustado para pensar.

Para el oficial Andrés Bardales la noche del 21 de Julio fue la ultima noche que se supo de el, desapareció junto con otros veinte ciudadanos en el termino de dos meses, se dice que fue alguna clase de culto secreto que ofrecía sacrificios a un Dios antiguo, otros dicen que simplemente se cansaron de la aburrida tranquilidad del pueblo y simplemente se fueron lo que si se sabe es que en aquel lapso de tiempo muchas de aquellas propiedades salieron a la venta.

- ¿Y me quiere decir que todo esto sucedió en verdad? – le reclamaba el regordete padre de
familia al vendedor de bienes raíces.
- No sabría decirle caballero, esos son los rumores que han recorrido el pueblo, lo que si se es
que desde que se fundo el pueblo han habido estas inusuales desapariciones por el lapso de dos
meses cada tres años, además lo único que se descubrió del oficial fueron las huellas dejadas
por este en el bosque. La leyenda asegura que estas tierras eran sagradas para los antiguos
habitantes, aquí adoraban a su Dios-demonio del que aseguraban que nacían y morían todas
las cosas que existen y existirán.
- Pamplinas, son solo estúpidas leyendas para atraer turistas.
- Si usted lo dice señor – dijo el joven vendedor de bienes raíces ajustándose sus lentes a sus
ojos marrones claros – solo firme aquí y la casa será suya.
- Ok, así será mi amigo y gracias por todo.

El joven observo los documentos firmados y no pudo esbozar una extraña sonrisa en aquel rostro que parecía carecer de emoción alguna.

- No mi amigo gracias a usted, y bienvenido a La piedad Oscura.

J.A.N.A.C.

3.4.06

Los Hermanos del confín del mundo

Esta historia salio en una pequeña Antoligia de mi grupo literario hace casi 3 años ya:
En una época tan lejana la cual se me hace tan difícil de especificar existían dos hermanitos en el confín de un bosque perdido en el final del tiempo quienes Vivian en un mundo como cualquier otro y dentro de ese mundo se resguardaban dentro de otro: su mundo privado, pequeño, un lugar donde ellos podían tomar sus propias desciciones, opinar, refugiarse de los adultos y quedarse despiertos hasta tarde, sus nombres eran Hamael y Abimael, eran el orgullo de su padre quien los trataba con absoluta severidad las pocas veces que tenia tiempo de tratarlos ya que estaba muy ocupado con sus amigos o con su trabajo para atenderlos como es debido, eran el amor de su madre quien los colmaba de regalos cuando tenia la oportunidad de atenderlos pues ella también estaba ocupada muy seguido en las cosas de la vida, así aquellos padres dejaban solos a Hamael junto a su hermano los cuales se refugiaban en su pequeño mundo donde nada ni nadie podía hacerles daño, los ojos de los demás veían que aquellos sufrían en silencio sin decir palabra alguna sobre lo abandonados que se sentían. Así pasaron los días y los años hasta que un intrigante personaje se acerco a la vida de los hermanaos.
Un joven de graciosa sonrisa de nombre Mikael quien exploraba tierras nuevas donde saciar su infinita curiosidad, así encontró a los hermanos quienes al principio lo trataron con ira al ver alguien nuevo amenazar su mundo escondido, mas pronto encontraron en aquel joven un aliado para sus juegos así como este descubrió un par de amigos en su solitario viaje de descubrimiento, los tres compartieron aquel lugar jugando, soñando, riendo, olvidándose del dolor o la desdicha, sin embargo Abimael, el menor de los hermanos, quien se parecía mas a su padre guardaba un oscuro rencor en su interior el cual salía a relucir a veces, cosa que hacia que Mikael se molestara de forma inusual.
Sin embargo su enfado pasaba rápido para volver a esbozar su gentil sonrisa, mas había momentos que notaba que el hermano mayor, Hamael era el mas temeroso de los dos quien trataba de ayudara su hermano menor y de protegerlo, mas Abimael quería actuar siempre como un adulto olvidando ser un niño, es comportamiento extraño de ambos hermanos confundía al gentil muchacho quien se sentía atado a aquellos hermanos ya que con el tiempo los quiso como nunca antes quiso a ningún ser vivo.
Hasta que el padre de los pequeños hermanos poso sus ojos en aquella relación de sus hijos con el extraño viajero.

- ¿Cómo se atreve ese ser inmundo a estar con ustedes? - Reclamaba el padre cuando se
entero que alguien mas fungía de padre en sus prolongadas ausencias.

Aquellos reclamos solían sonar en la cabeza de los pequeños hermanos de este modo: ¨ El es un ladrón, no debería estar cerca de ustedes; no deseo que se relacionen con gente como el ¨, entre otros reclamos. Así poco a poco los pequeños se fueron alejando de Mikael escuchando las palabras de su padre quien se sentía apartado de la vida de sus hijos y también ofendido porque alguien mas tenia la relación que siempre soñó tener para con ellos.
Luego de un tiempo de pelear por conservar aquella amistad Abimael y Hamael se alejaron por descicion propia de Mikael y al amistad que habia entre ellos se perdio por siempre, asi el joven de gentil sonrisa se alejo de aquellos hermanos para continuar explorando nuevos lugares y con su nuevo sentimiento de valor hacia la vida enfrentándola y temiéndola a su vez. Su sonrisa nunca mas se apagaría pues siempre recordara los momentos felices que paso con aquellos niños que aunque no pudieron ser salvados de su propia oscuridad siempre tendrá en su corazón los felices momentos que los tres vivieron juntos. De es modo Abimael y Hamael volvieron a su mundo de escondido de donde rara vez salían pues la oscuridad había tomado posesión de sus corazones gracias a su padre y también a su madre.


28.3.06

Dáñame



Arráncame el amor a mordiscones,
Comparte un deseo con mi piel,
Ámame la miseria,
Ódiame el beso.

Esparce tu pasión líquida por mi cuerpo,
Expúlsame, cómeme, méteme,
Y cuando ya no puedas más deséchame,
- Cual basura sin valor -
Para volverme a usar cuando mas te convenga.



J.A.N.A.C.

26.3.06

LA FIEZTA!


Para quienes crean que cometi error ortografico el titulo esta escrito de esa manera a proposito para recordar que las fiestas taurinas tienen su inicio y apogeo en España:


La Fiezta




Al despertarme en la mañana pude escuchar un gran jaleo en los alrededores. Gritos y fanfarrias se podían escuchar en todos lados. De improviso un gran grupo de hombres mal encarados me llevaron a una oscura habitación en donde empecé a preguntarme ¿que demonios estaba sucediendo aquí?
Después de varios minutos en aquel lugar en tinieblas en el que me encontraba una puerta se abrió delante de mi, una fuerte luz me pego de frente y al principio no pude ver bien lo que pasaba en el exterior, luego me di cuenta, era una fiesta, sonreí y me calme un poco.
Decidí salir para ver lo que me habían preparado, inmediatamente pude ver aun simpático hombrecillo parado de forma graciosa vestido con ropajes multicolores, me fui acercando a el tomándolo por un simple payaso cuando sin previo aviso me lanzo una lona sobre mí rostro interrumpiendo mi visión, eso me molesto sobre manera y trate de empujarlo para decirle que no lo hiciera, mas el siguió y siguió hasta que me hizo enojar. Ya lleno de furia embestí sobre él mientras la gente gritaba al observar mi pelea con el payaso, mi ira se acrecentaba y la emoción de la gente alrededor también crecía.
Inesperadamente y después de haberme cansado este sin ningún signo de misericordia me incrusto un par de varillas de metal sobre mi espalda, fue un dolor intenso y sin precedentes el que sentí, en ese momento mi furia se transformo en miedo, ¿me iba a matar?, ¿qué clase de fiesta era esta?, ¿quién cuidaría de mi mujer e hijos?; mientras esos pensamientos surcaban mi mente la multitud extraña y confusa aplaudía llena de una enfermiza felicidad ante las oscuras gotas de sangre que caían hasta el piso al tiempo que gritaban: ¨ Ole, ole ¨




J.A.N.A.C.

LA CASA DE LOS SECRETOS


UNA HISTORIA INTERESANTE RELEGADA AL OLVIDO POR LOS ASI LLAMADOS SABIOS DE LA LITERATURA POR FALTARLE MUCHO Y SOBRARLE ALGO. ESPERO LES AGRADE ALGO SIQUIERA:




La Casa de los Secretos



Era una madrugada de abril, las calles estaban vacías y los faroles en ellas titilaban con una tímida luz blanquecina.
Marina Saratrosta miraba esta vacía imagen del pueblo donde ella había vivido desde que tenia uso de razón, lo miraba a través de una ventana de su vieja casona de tres pisos y mientras lo hacia suspiraba. Y sus pensamientos la llevaban a mil y un recuerdos acaecidos en aquellos lugares ahora sin vida o movimiento alguno.
La luna llena iluminaba las húmedas calles del pueblo cafetalero el cual parecía perdido en el tiempo y mientras un cálido viento paseaba por el pequeño poblado la joven de rasgos europeos volvía a suspirar llevándose un cigarro encendido a su boca para luego echar bocanadas de aquel humo gris. La joven de largo pelo rojizo se sentó en el marco de la ventana mientras seguía observando la misma escena.

- Dieciséis años en este maldito pueblo y cada vez me siento mas atrapada - Se dijo a si misma mientras veía las vacías calles por la ventana.

La joven bajo los ojos por un momento, suspiro y luego se acerco a la puerta de su cuarto con pasos lentos y cansados, la aseguro para luego sentarse en la mecedora de madera y mimbre, volvió a suspirar para luego botar el habano que tenia en la mano, tomo otro de un cajón cerca de la mecedora donde estaba sentada y lo encendió lentamente disfrutando de cada bocanada que daba cerrando los ojos complacida mientras esbozaba una gentil sonrisa.
Una cuerda se deslizo por fuera de la ventana de la habitación de Marina y de ella bajo un joven de desordenado pelo café y una juguetona sonrisa en sus labios, el chico se sentó en el marco de la ventana y la miro por unos segundos embelesado por su infantil belleza.

- Veo que aun te gusta fumar a escondidas, ¿Verdad? - dijo el pequeño con una voz chillona.
- ¡Matías viniste! - Exclamo Marina mientras se levantaba de la mecedora para abrazarlo con fuerza.
- ¿Cómo perderme el ver por ultima vez a mi vecina favorita?, fue algo difícil bajar de mi ventana a la tuya con la soga que me diste pero al fin lo hice por ti - Explico el joven que respondía al nombre de Matías Rosado.

Ambos jóvenes se miraron mutuamente cuando dejaron de abrazarse y se sonrieron sonrojándose ambos. Marina camino de regreso al mueble donde ella tenia guardados los cigarros y saco otro ofreciéndoselo con gentileza a su amigo, este miro el cigarro e hizo un gesto de negación con su cabeza, la joven le respondió sin palabras, como si no le importara mucho y lo devolvió a su lugar volviendo a encender el que tenia en la mano el cual se le había apagado e inmediatamente empezó a lanzar grandes anillos de humo gris por su boca.

- Sabes que puedes morir por eso, ¿Verdad?
- Lo sé - Respondió Marina volviendo a aspirar el cigarro.

Matías se sentó en la cama de la joven y la miro mientras ella se volvía a sentar en la mecedora, la mirada del joven demostraba ternura hacia la bella muchacha allí sentada, mientras los grillos cantaban en la noche silenciosa. Matías miraba a la muchacha de arriba a abajo como si fuera la más hermosa de la tierra.

- Deja de mirarme así - Exclamo la joven mientras apagaba su habano en el mueble cercano y se retiraba el cabello rojizo de su triste rostro
- No puedo evitarlo, siento que te voy a extrañar mucho cuando ya no estés cerca de mí.
- Yo también te extrañare pequeño, extrañare todo esto pero es lo mejor para todos.
- ¿Estas segura?, pensé que nunca te irías, que nunca tendrías el valor de dejar esta casa.

Marina volvió a sonreír guardando el habano en el cajón donde solía esconderlos junto a lápices y hojas de papel, luego se levanto y tomo asiento en la cama donde Matías estaba sentado.

- Ya era hora, era hora de dejarlo todo, ya estoy harta de aparentar lo que no soy, ya estoy harta de esconder los problemas y de todos estos secretos - Le dijo a su amigo mientras desviaba su mirada a sus nerviosas manos.
- Te entiendo - Susurro Matías acercándose a ella y abrazándola cariñosamente tratando de consolarla
- Esperare hasta la noche siguiente - explico la joven evitando la mirada de su amigo.

El joven de unos catorce años volvió a abrazarla tratando de que parte de ella se quedara dentro de el y mientras lo hacia cerraba sus ojos fuertemente evitando derramar lagrima alguna deseando en el fondo que este abrazo durara toda la vida y que el tiempo no volviera a correr mas.
El tiempo fue pasando lentamente mientras ese abrazo se alargaba y la luna se iba escondiendo poco a poco mientras el sol iba mostrando su brillante cara al pueblo cafetalero y su gentil luz se iba filtrando por la ventana de Marina mientras los pajaritos cantaban dando la bienvenida a un nuevo día.

- Esta amaneciendo, es mejor que te vayas - dijo finalmente Marina mientras se apartaba del abrazo de su amigo y confidente empujándolo ligeramente.
- Me iré, pero prométeme que no te iras sin despedirte de mí - Susurro Matías mientras una solitaria lagrima recorría su joven rostro.

Marina asintió.

Luego de que ella se asegurara que Matías regresaba a salvo a su habitación en el segundo piso de la misma forma en que entro quito el seguro de la puerta, apago dos agonizantes velas que mantenían iluminadas la habitación durante la noche y se recostó pesadamente en su cama la cual era dura como una piedra pero era después de todo una de las pocas cosas que podía decir que eran suyas de verdad. Y así se perdió en el mundo de los sueños tratando de olvidar lo que vendría dentro de poco.
Al abrir sus azules ojos lo primero que observo aun adormilada fue un pequeño gato negro recostado sobre ella, al darse cuenta el animalito de que su dueña se había despertado este empezó a ronronear suavemente.

- Hola gatito - Saludo al animal mientras se levantaba.

El olor a granos de café llenaba el pueblo y ese aroma era un perfume para la nariz de aquella niña, se asomo por la ventana para observar a la gente que corría a sus trabajos o escuelas, a pie, en bicicletas o en alguno que otro viejo auto por las angostas calles del lugar, todos ocupados cual hormigas en hormiguero, siempre pensando en ellos mismos y nunca en los demás.

- Otro día igual que el anterior - Suspiro algo descontenta.
- ¡Marina!, levántate vaga de mierda - exclamo una voz la cual provenía del piso inferior de la habitación.
- Ya voy mamá - respondió la joven notablemente desganada al oír aquella voz.

La delgada figura de Marina bajo hasta la cocina donde su madre lavaba los platos mientras insultaba a la pobre chica a la primera oportunidad posible, mas ella hacia de oídos sordos a la hostil charla de su progenitora.

- Me voy al río mami - dijo esta acabando de desayunar rápidamente.
- ¿Al río?, siempre es lo mismo contigo, todos los viernes sales al río en la mañana y no regresas hasta la noche y bien sabes que es el único día libre de tu padre ¿no? - exclamo la señora secándose de mala gana las manos.
- Tal vez por eso me voy - Susurro la joven mientras salía por la puerta de la cocina.

Las calles aun seguían húmedas como si en la madrugada hubiera caído una pequeña llovizna y los charcos en las calles y veredas servían como bebederos para las aves y animales del lugar.
Cuando la joven finalmente llego al río no había nadie a la vista así que simplemente se recostó sobre una gran roca al pie de un recodo de este dejando que el sol calentara su piel.

- Tomando baños de sol ¿Eh?- sonó una voz detrás de ella que la hizo sobresaltar.
- ¡OH! Matías eres tu - dijo aliviada al verlo
- ¿Quién pensabas que era?; ¿Tu papi?
- O algo peor - le respondió mientras le hacia espacio en la gran roca donde ella se encontraba.

Los dos amigos se quedaron juntos y en silencio, ambos sabían demasiado el uno del otro, ambos compartían secretos, unos buenos y otros demasiado oscuros para ser siquiera comentados.

- ¿Adónde te gustaría ir? - Pregunto finalmente Matías mientras lanzaba una piedra al río.
- Japón
- ¿Japón?; ¿por qué Japón? - Pregunto extrañado el joven.
- ¿por qué no?, por un lado queda lejos de aquí y por otro lado he oído que es un lugar maravilloso - dijo la joven mostrando una bella sonrisa en su rostro.
- Y entonces si tuvieras como supongo que irías sin titubear ¿no?
- Si, pero no solo irme como cualquier persona, me gustaría irme con fuego marcando mi pasado.
- ¿A que te refieres? - Pregunto el chico mientras escondía una herida reciente de su brazo izquierdo.

Marina lo vio, el joven no podía esconder nada a su amiga de toda la vida.

- Nueva ¿eh? - Comento Marina tratando de cambiar el tema - ¿Tu mamá?
- No esta vez fue mi papá, me siguen golpeando y ahora con la excusa de que no quieren que me vuelva gay como mi hermano.
- Como si eso fuera una enfermedad ¿no?, pero tu hermano tiene diez y sietes años, el ya no es un bebe y tu tampoco, por ultimo es su vida no la de ellos ¿No?
- Lo sé pero díselo a mis padres

Luego de esa conversación el silencio volvió a apoderarse del lugar y aunque Matías aun no estaba seguro de lo que había querido decir su amiga con lo del fuego no insistió en ese tema, simplemente te callo y se mantuvo a su lado tratando de hacerla sentir feliz.
Y así estuvieron por varias horas hasta que la noche llego indicando la hora de la separación para ir por distintos caminos con sus familias ya que aunque vivían en la misma casa solo eran vecinos no parientes.
La joven se retraso lo mas que pudo para evitar ver a su familia la cual consideraba una carga mas que una bendición. Al pararse frente a la gran casona de tres pisos la observo con un terrible odio, la parte de abajo era la casa común donde las familias del segundo y tercer piso departían mas eso rara vez sucedía pues esas familias casi no se llevaban.
Marina suspiro molesta y resignada a entrar a aquella casa la cual conformaba tanto su hogar como su prisión.
Encontró una escena ya familiar para ella, su padre, madre y hermana mayor discutiendo por alguna tontería y como de costumbre la culpa la terminaba teniendo ella.
Finalmente la mandaron a su habitación sin cena ni excusa que valga.

- Esto acaba hoy - Exclamo la joven mientras se miraba en el espejo de su habitación y abundantes lagrimas recorrían su rostro.
- Si Marina, esto acaba hoy - Le dijo Matías mientras ingresaba por la ventana.
- ¿Qué haces aquí?, pensé que nos veríamos en las afueras del pueblo
- Hubo un cambio de planes, no te dejare, si vas a huir lo harás conmigo a tu lado - le dijo mientras le mostraba su valija ya empacada.

La joven no supo que decir, simplemente lo abrazo y le dio un tierno beso en la mejilla, al hacerlo ella sonrió y el se sonrojo. Ambos sabían los peligros y los problemas que tendrían al estar solos pero ansiaban la libertad mas que nada en este mundo.

- Antes de irnos honrare tu deseo - dijo el joven sacando una caja de fósforos.
- ¿Mi deseo?
- SIP, me tomo un tiempo pero ya lo entendí. Te iras con fuego marcando tu pasado - Y dicho esto encendió la caja completa lanzándola sobre la cama de la chica.

Al ver esto ella sonrió complacida y mientras el fuego se apoderaba de su habitación ellos descendían por un viejo tubo de aguas lluvias cercano a la ventana por el que ambos bajaron a la calle empedrada mientras las llamas se apoderaban de aquel cuarto alertando a los vecinos y familiares.
Ninguno de los dos quiso mirar hacia atrás, como si al hacerlo pudiera traer los duros recuerdos en aquella casa llena de secretos.

J.A.N.A.C.