17.3.17

Gritando en silencio

Soy el gargajo
 Que los zapatos de la sociedad han pisado,
Un oscuro leproso
 Apartado de la luz,
Esperando ser observado,
Por los que no tienen ojos,
Soñando con respirar,
Aquel aire que los demás dan por sentado,
Y al sentir esta impotencia,
Los gritos apagados de mi garganta
 Se ahogan entre mis palabras,
Que se pierden en el murmullo
De aquellos que aun sin ojos observan,
El camino que yo he perdido de vista,
Escondido bajo la sucia suela donde me encuentro,

Gritando en silencio.

19.2.17

Comparte tu riqueza LEEME (?)

Me robaron el celular, mis trabajos eventuales decrecen y para rematar mi PC se murio, sino fuera por la benevolencia de mi medio hermano, El Arquitecto "E" no tendría como comunicarme con el mundo.
A pesar de haber sido criado para ser educado y generoso en años recientes el mundo me ha dado tantas patadas que me sorprende que aun siga de pie, al principio me volví una persona pedigüeña y resentida pero luego preferí no ser tan... Llorón como dirían algunas personas y continuar mi camino, trataba de ver el lado positivo de toda esta mierda: ¡Por lo menos he bajado bastante de peso!
Sin embargo debo escribir esto y no solo para expresar mi frustración de que mi descenso continúe sino para atreverme a pedir algo inusual a quien lea este post:

Si tienes objetos que no estés usando, comida, celulares, laptops, tablets, ropa, zapatos, libros y quieres hacer una obra de caridad a alguien que lo necesita pues aqui estoy yo, necesitado y dispuesto a recibir cualquier ayuda que me puedan brindar. He recibido un fuerte impulso moral, sentimental y hasta cierto punto religioso con tanto "estoy rezando por ti" pero si tienes algo material que me puedas dar y que por supuesto no están usando te lo agradecer.

Hoy en dia mucha gente acumula cosas que usa una temporada y luego las guarda para nunca usarlas mas, incluso en latinoamérica por lo que me atrevo a hacer este pedido.

Mi direccion es: Alejo Lascano 1604 entre Carchi y Tulcan, Guayaquil-Ecuador, América del Sur.

16.2.17

Febrero

Busco tu mirada,
En la carcajada nocturna de los cuervos,
En las lagrimas de los muertos,
En aquella piedra carmesí que late en tu pecho,
Y tu me ignoras,
Te alejas,
Agonizas,
En silencio,
Tus corneas me evitan,
Y tus labios me susurran "si" 
Para luego gritarme  "tal vez",
Con la vacía obsesión,
De un demonio en el paraíso,
Y yo muero,
Mientras  tu boca esgrime,
La sonrisa del vampiro.


31.1.17

Noche de cine

La gigantesca pantalla del cine se escondía detrás del grueso cortinaje rojo indicando que la película había terminado. Mientras la gente abandonaba sus asientos de forma lenta sonriendo por lo que habían visto una mano pálida se elevo y dijo: “No me gusto esta película, me parece repetitiva y sus personajes no está bien tratados” Todos se voltearon y lo miraron con odio, empujándolo de un lado a otro mientras le reclamaban como se atrevía a dar una opinión contraria a lo mayormente establecido.

- No puedo evitarlo, no es tan buena, además  ha sido mejor hecha en su versión original coreana.
- Como te atreves a hablar de esa manera y hacernos quedar como unos ignorantes, en especial a mi – dijo la mujer con la que había ingresado al cine.
- Creo que debió haberse guardado su opinión para usted mismo – le reclamo un anciano.

El joven no entendía lo que estaba pasado y se retiro confundido pero cuando llego al exterior del cine lo esperaban los actores y equipo de producción de la película con garrotes y martillos. Habían leído por las redes sociales que al muchacho no le había agradado el film y estaban dispuestos a escucharlo.

- ¿Qué tiene mi película que no te gusto? – le dijo el director mientras golpeaba sus rodillas con un bate de beisball.
- ¡Agh! Los efectos especiales son muy amateur para una película de tan alto presupuesto.
- ¿Qué dijo? – se escucho una voz entre la multitud emergiendo un hombre de tez oscura y bastante músculos - ¿Qué tienen los efectos? – le reclamo el hombre golpeando sus costillas.
- Se veían muy amateur.
- ¿Cómo te atreves? – le reclamo todo el grupo mientras lo golpeaban en grupo ante la mirada impasible de los transeúntes.

Un grito detuvo a la turba. Era la mujer con la que el muchacho había ido a ver la película, camino con lentitud haciendo sonar sus zapatos de taco y se acuclilló para observarlo como un animal extraño.

- ¿Qué está pasando aquí? – pregunto el muchacho escupiendo sangre – solo exprese mi opinión.
Los ojos de ambos se cruzaron y una pequeña sonrisa se formo en el rostro golpeado del joven a lo que la reacción de la mujer fue golpearlo con el puño cerrado y escupir su magullado rostro.

- Si vienes en tu plancito sonreído de hacerme sentir como una bruta, pero entre sonrisitas, no. ¡ya te conozco! no es la primera vez que lo haces y por ahí venías también esta vez. Lo siento "flaco" yo puedo tenerte mucho aprecio, pero hay cosas que se pasan – y luego de decir eso saco una pequeña arma de su cartera detonándola una y otra y otra vez hasta que ya no hubo balas.

La multitud quedo en silencio y todos se fueron alejando poco a poco del lugar y la película volvía a ser amada por todos.